Ya hemos hablado en este blog de cómo el scroll infinito erosiona la atención, de cuánto tiempo puede concentrarse una persona antes de que el rendimiento empiece a caer, y de qué tratamientos ayudan a recuperarla. Falta la otra mitad de la historia: ¿el cerebro puede entrenarse en la dirección contraria, igual que un músculo? La neurociencia dice que sí, aunque con matices que conviene conocer antes de sacar conclusiones grandes.
Un ensayo controlado con un videojuego de atención
Un equipo de la Universidad de Cambridge puso esto a prueba con un diseño simple: 75 adultos jóvenes sanos, repartidos al azar en tres grupos. Uno jugó durante varias sesiones a Decoder, un juego de entrenamiento cognitivo para iPad diseñado para ejercitar la atención sostenida. Otro jugó a Bingo, como control activo — mismo formato de pantalla, sin el componente de entrenamiento. El tercero no hizo nada, como control pasivo.
El grupo que jugó a Decoder mejoró de forma significativa su sensibilidad para detectar objetivos (A') en una prueba estandarizada de atención sostenida (CANTAB RVP), superando tanto al grupo de Bingo como al grupo pasivo. En el Trail Making Test, una prueba de velocidad de procesamiento y flexibilidad cognitiva, Decoder también fue más rápido que Bingo — aunque ahí la diferencia frente al grupo pasivo no alcanzó significación estadística. No es un resultado exagerado: es una mejora medida, específica, con sus propios límites.
La atención sostenida no mejoró por jugar a cualquier cosa. Mejoró por jugar a algo diseñado para ejercitarla.
Qué pasa en el cerebro durante el juego
Una revisión sistemática de 2026 sobre juegos serios para entrenar atención y funciones ejecutivas propone una explicación de por qué funciona este tipo de entrenamiento y no solo "estar delante de una pantalla": durante el juego se activan a la vez las redes cerebrales de atención (frontoparietales) y las regiones de recompensa, como el putamen y el estriado, con un aumento de actividad dopaminérgica. Los autores sugieren que esto crea un entorno propicio para la plasticidad sináptica — el mecanismo por el que el cerebro refuerza las conexiones que usa con más frecuencia.
Conviene ser honestos con el matiz: los propios autores señalan que ese vínculo entre implicación en el juego y actividad cerebral suele inferirse, no medirse directamente en cada estudio. Es un mecanismo plausible y bien fundamentado, no un hecho cerrado.
El límite honesto: mejora la tarea entrenada, no todo automáticamente
La misma revisión encuentra un patrón consistente en la literatura: los juegos serios producen mejoras fiables en la tarea concreta que entrenan ("transferencia cercana"), pero las mejoras que se generalizan a la vida diaria o al rendimiento académico ("transferencia lejana") son mucho más irregulares — y varían según la población. Funciona especialmente bien para el control inhibitorio en TDAH y trastornos externalizantes; menos claro en trastorno del espectro autista.
Traducido: entrenar la atención con una tarea específica y bien diseñada mejora esa capacidad de forma medible. Que ese entrenamiento se note en "concentrarme mejor en el trabajo" en general es una pregunta todavía abierta, no una promesa ya demostrada. Si la dificultad para concentrarte viene acompañada de ansiedad real o malestar que interfiere con tu día a día, esa es una señal para hablar con un profesional — este artículo resume un mecanismo de entrenamiento cognitivo, no sustituye una evaluación clínica.
En REWRD partimos de este mismo principio de transferencia cercana al diseñar el producto: en vez de solo bloquear el impulso de abrir una red social, lo sustituimos por un minijuego breve pensado para ejercitar atención sostenida en el momento exacto en que el cerebro pide lo contrario — la misma lógica detrás del entrenamiento que mide este tipo de estudios.
Fuentes
"Improvements in Attention Following Cognitive Training With the Novel 'Decoder' Game on an iPad"
75 adultos jóvenes en 3 grupos (Decoder, Bingo como control activo, y control pasivo). El grupo Decoder mejoró significativamente su atención sostenida (CANTAB RVP, A': F(2,68)=5,60, p=0,006) frente a ambos controles, y fue más rápido en el Trail Making Test que el grupo Bingo (p=0,03).
DOI: 10.3389/fnbeh.2019.00002 ↗"The effectiveness of serious games for training of attention and executive functions: a systematic review"
Los juegos serios producen mejoras consistentes en la tarea entrenada, pero mejoras más irregulares en su generalización a la vida diaria. Propone que la activación conjunta de redes de atención y recompensa (con actividad dopaminérgica) favorece la plasticidad sináptica — aunque señala que ese vínculo suele inferirse, no medirse de forma directa.
DOI: 10.3389/frcha.2026.1801077 ↗Averigua si REWRD es para ti, y recibe un 20% de descuento para el día del lanzamiento
Hacer el test